El Efecto Casablanca

Buenas gentecilla! ¿Qué tal la semanica? La mía mega liada, entre aficiones, trabajo, colaboraciones y demás estoy que no paro. Llevo dos días escribiendo esta entrada entre guagua y guagua, así que os podéis imaginar. A veces me siento como un edificio de usos múltiples, pero de verdad, no de esos que tienen lucecitas molonas día y noche y que solo sirven para inflar el ego del alcalde de turno. Pero bueno, no quiero desbarrar ni ahondar más en este tema, porque lo que me falta para terminar la semana completa es abrir la veda a mi lado "pequeña Bakunin" y levantar el puño en un speech escrito unipersonal. Quiero ir al lío ya porque hoy quiero explicaros algo que yo llamo "efecto Casablanca".

Casablanca es un peliculón con todas las letras. Es uno de estos films brillantes que todo amante del cine tiene que ver al menos una vez en la vida. Humphrey Bogart e Ingrid Bergman están gigantes, con una química tan destacable que pocas veces he podido sentir yo entre otros personajes tanto amor y desesperación, culpa de ellos y del guión y la ambientación, dramáticamente impecable. Una historia cuyo marco es la Segunda Guerra Mundial y que, como Cabaret de Minelli, está omnipresente cada segundo a pesar de ser una película romántica.
...pero a mí me dejó flufli*.
Sé que es algo mío, aunque como espectadora que conoce bien el medio por estudios y lecturas aprecie la complejidad del film. No me termina de cuadrar. Haciendo otra analogía artística, es como quedarse flipando con "Los Fusilamientos del 3 de Mayo" de Goya por su luz, su trazado y la elección del momento pregnante, pero yo me quede mucho más enganchada a su "perro semihundido".

Y todo este palique gafapastoso ¿a qué viene? Porque el T.I.M.E Stories adolece del efecto Casablanca.
 
"Pero ¿qué coño dices, cariño? ¿Estás boba?"

--------Esta entrada NO CONTIENE SPOILERS. No soy una sucia rata, soy un amor--------

Ya, todo el mundo está con hormiguillas en el culo brincando de emoción en la silla por ese juego y efectivamente no es para menos. El engranaje en el que se sustenta el juego no solo está bien engrasado, sino que es novedoso, ingenioso y lleno de posibilidades. Qué puñetas, no he visto un sistema mejor en mi vida de jugona. La limpieza del diseño facilita la complejidad de la historia, historia (solo he jugado la base, Asylum, pero se me entoja que todas tienen esta característica) muy bien pensada en términos de jugabilidad. Los que no habéis probado el juego y os ha llegado la frase "es como jugar a rol", deciros que se acerca bastante a la experiencia rolera. Eso sí, un apunte a tener en cuenta, por si vivís el rol como yo: el T.I.M.E Stories no es un roleplaying, es un storytelling. No os sentiréis ni por asomo como un viajero del tiempo dentro de una agencia, pero sí que viviréis mucho la historia que os presentan. Digamos, salvando las distancias, que es un libro de "elige tu propia aventura"en tablero, un libro muy molón.
El T.I.M.E Stories es un juego que no puedes perderte ni de broma, un juegazo con todas las letras, digno de su precio, de su marketing y del hype generado alrededor. Quizás se abrió una falla temporal y Asmodee anuncia la historia "Ludos tears", pero a mí me dejó flufli.


Lo siento. A veces hablo de juegos horribles en muchos sentidos pero que me encantan y a veces es al revés. De todas formas, ya lo sabemos. Pase lo que pase, todos vienen al Rick´s. Y yo soy cliente habitual.




*Flufli. adj. coloq.  Paunización de la voz inglesa fluffy, mullido. 1.Estado físico poco definido (el hermano raro de los Whateley está todo flufli). 2.Estado anímico cercano a pejiguera, pero sin ser tan absorbente (chacho, sarpica pallá, que estás flufli perdido y estoy currando). 3. Actitud demostrada ante algo que genera una impresión vaga, desapasionada (eso que me cuentas me deja flufli). SIN. Blandiblú.


Esta forma de ilustrar el concepto se la dedico a Terry. ¡Felicidades!

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